La artroscopia es una intervención quirúrgica que permite ver y tratar determinados procesos que se producen en las articulaciones. Para ello se utiliza un sistema de video denominado ARTROSCOPIO.

El artroscopio es un instrumento que consiste de un tubo con un sistema de lentes y una fibra óptica conductora de luz, que varía de 2 a 6 mm. Los artroscopios de 4 y 5 mm se emplean para procedimientos diagnósticos y quirúrgicos de grandes articulaciones, mientras que los más delgados, de 2 mm, se utilizan para procedimientos diagnósticos y cirugía de pequeñas articulaciones, tales como codo, muñeca y tobillo.
El cable de fibra óptica permite conducir la luz hasta el interior de la articulación para poder ver dentro de ella.
La óptica que se introduce en la articulación va conectada a una cámara de video, por lo que se puede ver a través de un monitor de televisión. Con ello pueden ser varios los cirujanos que comparten la imagen y a la vez pueden grabarse estas imágenes en cinta de video o en formato digital.
Para poder ver en la articulación tambien es necesaria la distensión articular, que se mantiene instilando de forma continua solución salina normal o Ringer lactato.

La artroscopia casi siempre se lleva a cabo utilizando anestesia regional. Esto debe individualizarse según la región que se vaya a operar, duración de la intervención, etc.


VENTAJAS DE LA ARTROSCOPIA


1. Reduce la morbilidad postoperatoria, pues el paciente puede retornar al trabajo sedentario casi inmediatamente, y al trabajo más vigoroso en un plazo de tiempo más breve

2. Pequeñas incisiones. La artroscopia diagnóstica y terapéutica se lleva a cabo a través de pequeñas incisiones. Esto obviamente evita las cicatrices importante a nivel de la articulación.

2. Menor respuesta inflamatoria. Las pequeñas incisiones a través de la cápsula y sinovial producen menos inflamación que las artrotomías estándares, y esto provoca menos dolor postoperatorio, rehabilitación y vuelta a las actividades más rápidas.

4. Mejoría del diagnóstico clínico. La posibilidad de ver dentro de la articulación enferma proporciona un diagnóstico muy fiable.

5. Reducción del costo hospitalario. Muchos procedimientos artroscópicos pueden llevarse a cabo en forma ambulatoria. Si se requiere hospitalización, ésta dura uno a dos días, lapso mucho menor que el necesario en la cirugía abierta.

7. Reducción del porcentaje de complicaciones. Se han comunicado porcentajes muy bajos de complicaciones en los procedimientos artroscópicos. El riesgo de infección postoperatoria es especialmente bajo.

9. Posibilidad de realizar procedimientos quirúrgicos que son difíciles o imposibles a través de una cirugía abierta.
Aunque los problemas que puede resolver la artroscopia cada vez son más, no todas las enfermedades y lesiones que afectan a las articulaciones pueden tratarse mediante cirugía artroscópica. Debe ser su especialista el que le informe y aconseje acerca de la intervención a realizarr